Confieso que ha olído el atardecer de alguna ciudad coloreada en gris oscuro junto a los sueños que un día tuvo y retuvo y dejo escapar por aquello de la incopatibilidad de amor y de amar.
Confieso que ha besado algun que otro sapo que se convirtio en amistad revivida e inventada tras las cortinas de alguna residencia de marujas y asesinas.
Confieso que ha creado y re.creado alguna que otra vida paralela a la realidad más inmediata queriendo improvisar lo que antaño era im.pensable e in.tocable e im.posiblemente posible.
Confieso que pensó que en un remoto quizás no conseguiría conseguir lo ansiado y esperado y querido y soñado a expensas de los pensamientos de las cuatro gracias que le hacían suspirar por las esquinas de cada cama vacía.
Confieso que pensó que las llamadas a deshora y a destiempo no conseguirían conseguir lo que se hallaba infinitamente anclado entre las piernas de algún colega de cervezas intoxicado por las tristezas pasadas en alguna terraza de verano cubierta por alguna rubia teñida de soberbia y poca lujuria con más penas que pocas glorias.
Confieso que pensó que el juego “hágame un retrato de usted mismo” debía y tenia y quería ser comenzado de inmediato con alguna que otra ayuda de alguna que otra mal camarera de algún que otro chiringuito playero cubierto de nieves perpetuas.
Confieso que quiso a la becaria, la consiguió, la camela, la enredo […] ahora es suya y la vida tiene un poco de ese no se qué del que todos antaño habían disfrutado y del que él había envidiado.
Confieso que ha vivido [...]
Ricardo Arjona. "Sin ti, sin mi"
[...] ¿quien me manda ser adicto de tus besos? si la luna no es de queso ni tu boca un souvenir [...]
[...] ¿qué haces tú cuando estas sola chapuceandote en la olas de un pasado que pasó?, ¿qué hago yo cuando el domingo es por la tarde y el campeón se hace cobarde y pregunta donde estás ?
[...] ¿qué estoy haciendo yo sin ti?, ¿qué estas haciendo tú?

